Directora de Centro Comercio Internacional defiende la OMC y vía multilateral ante problemas

Miércoles, 11 de abril

ValorFuturo

Ginebra.- La directora ejecutiva del Centro
de Comercio Internacional (CCI), Arancha González, defendió
hoy la OMC y los beneficios que ésta aporta a EE.UU., y
aunque dijo que hay áreas en las que se requieren mejoras,
recalcó que la única vía de solucionar los problemas es la
multilateral.

"Me preocupa mucho la Organización Mundial del Comercio
(OMC), porque veo una tendencia que exagera sus defectos e
ignora sus éxitos", señaló González en un encuentro con
medios.

Reconoció que "por supuesto la OMC no es perfecta ni
tampoco sus reglas, pero no lo son porque están hechas por
164 países" sentados en torno a una mesa, algo que dificulta
la adopción de nuevas normas.

"Pero eso no nos debería distraer de los éxitos que esta
organización ha tenido y sigue teniendo", recalcó González y
que "hace que el comercio internacional funcione cada día
para todo el mundo", incluidos los ganaderos en Minesota
(EE.UU.), sostuvo.

Para González la OMC "está claramente en el interés de
EE.UU.", pues, por ejemplo, los agricultores estadounidenses
han aumentado un 20 % sus exportaciones de soja a China
desde que el gigante asiático se convirtió en miembro.

"Hay partes enteras en EEUU, miles de empleos, que
dependen del comercio de soja con China", dijo la experta, y
la OMC supone "una gran garantía" porque saben que las
restricciones que uno de sus principales socios puede
imponer son limitadas.

También dijo González que será EE.UU. el que decidirá si
le interesa o no la OMC "después de un gran debate interno",
como ocurre actualmente con la renegociación del Tratado de
Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Canadá y
México.

La española admitió que hay áreas en las que se
requieren mejoras porque están insuficientemente reguladas,
como pueden ser las subvenciones, la regulación de entidades
controladas por estados y el vínculo entre la inversión y la
transferencia de tecnología.

"La pregunta ahora es cómo abordamos estas dificultades
comerciales. Si es únicamente de manera bilateral no
tendremos respuestas a estos déficit en los marcos
reguladores, porque estas cuestiones no se resuelven
bilateralmente. Se necesita que las personas se sientan a la
mesa global de negociaciones", sostuvo.

Lo mismo ocurre, dijo, con la sobrecapacidad, tal y como
ocurre actualmente en la producción de acero y aluminio,
contra la que el presidente de EE.UU., Donald Trump, quiere
luchar con la imposición de aranceles adicionales sobre todo
a China.

"Esto no se aborda a nivel bilateral, sino que requiere
un formato multilateral", insistió González.

Citó como ejemplo que hace 25 años el tema de las
empresas estatales era un gran tema, principalmente entre
EE.UU., la Unión Europea (UE) y Japón, pero que, al igual
que en materia de subsidios industriales, ha surgido un
nuevo actor importante que es China.

"Eso hay que tenerlo en cuenta en las negociaciones",
indicó González como argumento a favor de un debate
multilateral.

También advirtió de que un déficit comercial, uno de los
argumentos que emplea EE.UU. para la imposición de aranceles
a importaciones sobre todo procedentes de China, "no puede
ser resuelto solamente con medidas proteccionistas".

"Creo que la manera en que algunos miden el déficit
comercial es incorrecto", señaló, porque a menudo un bien
importado no refleja al cien por cien el valor añadido de un
país, sino de multitudes de naciones que han participado en
su fabricación o ensamblaje.

Tampoco se puede emplear el déficit -o en su caso el
superávit- comercial para medir la salud de la economía de
un país, ni relacionar la balanza comercial directamente con
políticas comerciales, indicó.

González mencionó el caso de la UE, donde la política
comercial es igual para todos sus miembros pero en cuyo seno
hay países con déficit y otros con grandes superávit. (EFE)